Como uno de sus primeros actos como primer ministro reelecto del Reino Unido, Cameron ha puesto en marcha el referéndum sobre la UE. El DIHK advierte de las consecuencias de una salida de Gran Bretaña de la UE. La UE perdería a su principal defensor de una competencia libre y justa, así como de un libre comercio. Y Gran Bretaña perdería el acceso al mercado interno europeo – el proyecto de la UE que es más importante para el país. Actualmente, alrededor del 50% de las exportaciones británicas se dirige a la UE. [i].
En caso de una salida de Gran Bretaña, se tendrán que negociar nuevos acuerdos con la UE. Además, el peor escenario sería que se tengan que pagar nuevamente los derechos de aduana. Incluso el papel de Londres como principal centro financiero europeo podría ser problemático. Un “Bexit” sería perjudicial para todos los involucrados, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, la columna vertebral de ambas economías.