Cuidar y motivar a tu equipo es una de las tareas más importantes que tiene cualquier propietario de negocio. Afortunadamente, no siempre es necesario ‘sacar los sobres de cheques’ para crear un buen ambiente de trabajo que fomente la productividad. Existen varios otros métodos que son igualmente efectivos y que muchos pasan por alto.
El recurso humano de una empresa es, sin duda, su parte más importante. No es una teoría presente en todos los manuales de recursos humanos, sino una realidad que un propietario de empresa vive día a día. Sí, el capital y las ideas también son fundamentales, pero sin un grupo de profesionales que se unan a ellos, un negocio no podrá prosperar; simplemente no podrá aprovechar todo su potencial o, a largo plazo, ser competitivo.
Cuando se trata de sacar el máximo provecho de tu equipo, lo primero que viene a la mente es el dinero: aumentar los salarios, ofrecer mejores pagos por una mayor productividad. Este beneficio económico, aunque efectivo hasta cierto punto de rendimientos decrecientes, no siempre es la respuesta correcta.
Esto se demuestra en el informe ‘Employer Branding 2016’ de la firma holandesa de consultoría de recursos humanos Randstad, la segunda más grande del mundo. Los informes nos ayudan a ver qué buscan los empleados cuando se trata de valorar un puesto de trabajo, ya que Randstad analiza su enorme cantidad de datos sobre recursos humanos en los 34 países en los que opera. Y aunque, como era de esperar, el salario es el argumento principal a favor de la empresa (como admiten 63% de los encuestados), no es el único. La seguridad laboral en el 56%, un ambiente de trabajo agradable en el 49%, buenas perspectivas futuras en el 47% y la conciliación familiar en el 45%, completan la lista de prioridades.
A partir de estas preferencias, podemos observar un conjunto de 5 incentivos laborales que puedes implementar en tu empresa y aumentar el espíritu de trabajo de los empleados sin ofrecer beneficios económicos directos.
1. Implemente un día de trabajo flexible
Los estudios han demostrado desde hace mucho tiempo que el ‘día dividido’, que se practica en muchas empresas, es contraproducente y que trabajar más horas es más productivo. Con esta idea en mente, una empresa debería crear un día de trabajo flexible en el que cada miembro de su equipo pueda gestionar su tiempo y adaptarlo a su vida familiar y personal.
Por ejemplo, una buena idea sería establecer un horario continuo en el que todos puedan elegir una hora para entrar y salir, quizás según las actividades escolares o extraescolares de sus hijos. Para aclarar, si una persona necesita dejar a sus hijos antes de llegar a la oficina, puede entrar a las 10 de la mañana en lugar de las habituales 9 de la mañana. Y luego, cuando tenga que recogerlos, puede tomarse un descanso a las 3 de la tarde en lugar de las habituales a las 15 de la tarde.
2. Ofrece mayor autonomía
Este es un clásico en términos de motivación en el trabajo. Al ir a trabajar, es importante darles autonomía para administrar su tiempo y sus tareas. De esta manera, no sentirán el temido ‘presión de la jefa’ y notarán una mayor libertad en su jornada laboral, lo que se traducirá en una mejor productividad.
Este ‘transferido’ de autonomía debe hacerse gradualmente para que el trabajador se adapte gradualmente a sus nuevas responsabilidades. Los estudios muestran que el inicio del año calendario es cuando un trabajador alcanza su máximo nivel de productividad. Por lo tanto, implementar un nuevo régimen de gestión en este momento es la mejor manera de permitir que sus empleados se aclaren rápidamente.
3. Facilitar la formación continua
La mayoría de los profesionales quieren estar al día sobre los últimos avances en su sector. Pero a veces no es fácil para ellos dedicar tiempo ni dinero a la formación. Por eso, uno de los mejores incentivos que puedes implementar en tu empresa es un programa de formación continuo para tu equipo.
¿Qué preocupaciones profesionales tienen sus empleados? ¿Qué nuevos conocimientos quieren adquirir? Asegúrese de conocer las respuestas a estas preguntas para poder ofrecer la formación más adecuada. Por ejemplo, muchos empleados relativamente mayores se sienten amenazados por el auge del ‘lugar de trabajo digital’, que implica computadoras, teléfonos inteligentes e internet, aunque no estén directamente involucrados en su uso. Puede ofrecerles formación en este sentido, siempre que sea económica.
4. Activa formas de participación interna
Un trabajador se siente mucho más motivado cuando sabe que forma parte de un grupo y que sus opiniones son valoradas y tomadas en cuenta. ¿Cuántas veces no hemos escuchado comentarios de trabajadores frustrados que se reparten por la oficina y se sienten ignorados? Si como propietario de la empresa proporciona los canales de comunicación adecuados y hace que su equipo forme parte del día a día de la gestión de su negocio, ha logrado darles un interés personal en el éxito de la empresa.
Deje de usar la clásica caja de sugerencias que nadie utiliza. Proponga, por ejemplo, reuniones semanales fuera del despacho. ¿Por qué no tomar una cerveza informal para hablar sobre cómo mejorar el lugar de trabajo?
5. Reconozca un trabajo bien hecho
Algo tan simple como un reconocimiento público por un trabajo bien hecho puede elevar el ánimo de tu equipo y fomentar un buen ambiente laboral. ¡Y no necesitas realizar ceremonias para ello! Una opción más viable que está viendo un uso creciente entre las empresas son las redes sociales: una mención en Twitter o LinkedIn, destacando el trabajo realizado y la calidad profesional de tu trabajador, es una excelente forma de reconocimiento público. ¡Además, también puedes optar por un restaurante de comida rápida con una imagen destacada de ‘Empleado del Mes’! ¡Pero no olvides incluir el contexto, menciona también el motivo de tu elección!