Uno de los principales desafíos de cualquier PYME en crecimiento es intentar mantener un buen ambiente laboral a medida que aumenta el número de empleados. No es una tarea sencilla, por lo que es habitual que de vez en cuando aparezcan trabajadores conflictivos o ‘tóxicos’, que pueden representar un verdadero problema para el funcionamiento interno de su empresa.
De hecho, según el estudio de Cornerstone ‘Empleados tóxicos en el lugar de trabajo’, un trabajador problemático puede costar a su empresa más de 12.000 € al año, principalmente debido a los problemas de productividad que este tipo de trabajador genera, lo que podría incluso hacer que parte de su equipo de trabajo deje el trabajo.
Es posible que se tome la decisión precipitada de despedir a un trabajador tóxico, pero la despedida debería ser la última opción que se considere en este caso. Te ofrecemos algunas ideas que puedes utilizar para manejar este tipo de trabajadores primero.
Detectar el trabajador en conflicto
Aunque suele ser bastante evidente, a veces no es tan fácil identificar al trabajador que crea un ambiente laboral negativo. Especialmente si no se mantiene un contacto regular con las personas que trabajan con esta persona conflictiva. Por lo tanto, el primer paso es tener claro quién es este individuo ‘tóxico’, y para ello podemos analizar los siguientes detalles:
- Siempre se quejan y no ofrecen soluciones.
- A menudo tienen problemas de puntualidad.
- Escriben excusas cuando su trabajo o rendimiento no cumplen con las expectativas.
- Mantienen una actitud pasiva y carecen de iniciativa.
- Sus expresiones corporales son negativas.
- Difunden su pesimismo a los demás compañeros de trabajo.
Trata de obtener todas las versiones de la historia
Cuando existe un conflicto en un entorno laboral, raramente hay una versión única de los hechos. Por lo tanto, cuando se trata de gestionar a un trabajador que tiene discrepancias, es importante conocer todos los hechos y las circunstancias que rodean su comportamiento. Esto no quiere decir que su comportamiento sea justificable, pero puede ofrecer una pista sobre el motivo por el que un trabajador se ha vuelto ‘toxico’.
¿Qué pasaría si sus quejas se debieran a que no hay manera de canalizar sus sugerencias de otra manera? ¿Qué pasaría si su pobre desempeño se debe a una sobrecarga laboral? Estas son preguntas cuya respuesta deberíamos conocer para evitar que en el futuro aparezcan otros trabajadores en conflicto?.
Recuerde que conocer los motivos legítimos, si los hay, es el primer paso para remediar la situación y rectificar el comportamiento de este trabajador.
Organice un chat privado lo antes posible
Una vez que tengas toda la información, es hora de sentarte y conversar con tu empleado. Hazles saber exactamente cuál es el problema y, por supuesto, acláralo que se trata de una situación que no puede prolongarse en el tiempo.
Dependiendo del grado de conflicto que haya alcanzado con esa persona, la conversación puede servir para transmitir una advertencia verbal o escrita. Este primer aviso puede ayudar al trabajador a replantearse su comportamiento y actitud, además de servir de respaldo en caso de que tenga que tomar medidas más drásticas, como el despido.
Sin embargo, durante esta conversación el trabajador también debe comprobar que estás interesado en conocer su versión de los hechos. Déjale explicar su postura. De esta manera podrás dejar claro que queremos que usted siga trabajando en la empresa, pero no de la misma manera actual.
Manténgase en contacto con el trabajador durante las próximas semanas
Uno de los aspectos clave para tratar de gestionar a estos tipos de trabajadores es que tengamos en cuenta su comportamiento y que este trato no sea simplemente una muestra superficial de atención, sino que a partir de ese momento seremos atentos a su comportamiento y actitud.
Evidentemente, esto no significa que debamos supervisar a este trabajador y revisar cada una de sus tareas. Por ejemplo, deberíamos preguntar ocasionalmente sobre el progreso de su trabajo o preguntarles acerca de sus ideas y sugerencias sobre un asunto específico de la empresa.
Si todo lo demás falla
Lamentablemente, a veces hay trabajadores que han entrado en una dinámica muy negativa de la que no pueden salir. Si todos los métodos de gestión fallan y no hay solución, entonces el despido es la única solución práctica.